Una historia inspirada en el efecto mariposa.
El efecto mariposa es un concepto de la teoría del caos que sugiere cómo una pequeña acción puede generar consecuencias enormes e impredecibles a largo plazo en sistemas complejos. El aleteo de una mariposa en un lugar podría desencadenar un huracán en otro.
LA ESCENA
Margarita está en el sofá con hielo en su tobillo izquierdo. De repente, un resoplido interno, una punzada y, de pronto… una voz temblorosa a causa del frío. Pero no es un sonido exterior; es más bien una voz que viene desde abajo. Es su tobillo izquierdo.

TOBILLO IZQUIERDO (lesionado, digno y dolido):
—¡Marga, tenemos que hablar!
(A Marga el corazón le da un brinco).
—No es por regañar, pero ibas mirando el móvil, cariño, y esa alcantarilla estaba ahí… casi deseosa de engancharme. ¡Y vaya si lo hizo! Me giré entero y el ¡crash! fue… ¡A-LU-CI-NAN-TE!
Y aquí estamos: yo inflamado 🤕 y tú sorprendida 😳.
MARGARITA:
—Lo siento, de verdad. Fue un descuido. 😳
(Ella se siente profundamente arrepentida y avergonzada por andar abducida, mirando y contestando un mensaje en su móvil mientras caminaba).
TOBILLO DERECHO (sano, visiblemente irritado y sin filtros):
—¡Ya! ¡Descuido, dice…! 🤨
¡Cari! Por tu «descuido», yo estoy aquí, haciendo el trabajo de mi hermano y el mío. ¡Eh! ¿Es acaso el Black Friday? Lo digo por el 2 × 1. Estoy solo, sudado y haciendo equilibrio.
TOBILLO IZQUIERDO:
—Estamos en crisis, hermanito. No te pongas así 😫, que necesito cariño, hielo y comprensión.
TOBILLO DERECHO:
—Y yo necesito un masaje, un spa y un retiro espiritual para poder sostener esta situación. Es que no es la primera vez que esta chica anda con el móvil sin prestar atención ninguna… Era cuestión de tiempo.
Margarita comienza a escuchar más voces… muchas más. Y, desconcertada, piensa: «¿Pero esto qué es?». 😧 (A lo Matías Prats).
MARGARITA:
—😳 ¡Ay, pero por todos los dioses! ¿Es una… reunión vecinal? ¿En mi cuerpo?
LA CADERA (jefa del departamento locomotor):
Aclarándose la garganta y haciendo un gesto con su mano, hace que las voces vayan cesando.
—Ejem, ejem… ¡Por favor! Shhhh…
—¡Bueno! Ya que los tobillos han empezado, que pasen los demás, porque seguro que todos tienen su opinión y sus propios reclamos.
Y es entonces cuando todos van haciendo acto de presencia. Margarita comienza a ponerse roja, el corazón le va a mil por hora y piensa…
¡Madre mía, la que he liado!
GEMELO INTERNO 🥹 (dramático y elegante):
—Si me permitís, voy a comenzar yo porque estoy agotado.
Desde ayer que el tobillo izquierdo se torció, cada paso es como tocar un solo de violín en medio de un huracán. Yo, así, no puedo.
GEMELO EXTERNO 😠 (quejica prudente):
—Yo aviso: si sigo compensando, mañana me contracturo y ya sabéis que, cuando eso pasa, aquí no se mueve nadie.
SÓLEO 💪 (músculo de pocas palabras, pero abundante en carga):
—¡Yo lo digo una sola vez! Me estoy endureciendo por trabajo extra. Luego no se sorprendan si no pueden agacharse.
PERONEO CORTO 😕 (guardaespaldas cansado):
—Mi función es evitar torceduras, pero mira… si la humana va mirando el móvil sin prestar atención, yo no puedo salvarla siempre.
PERONEO LARGO 🧘♀️ (su hermano zen):
—Bueno, vamos a tranquilizarnos… Que fluya, que fluya… (Con voz suave, pero algo nerviosa). Aunque si seguimos así… yo también terminaré tenso.
TIBIAL POSTERIOR 🏹 (arquitecto del arco):
—Yo estabilizo y soporto la bóveda del pie y, ahora mismo, siento que intento evitar que se desplome un puente colgante. ¡Necesito a mi psicóloga, ya!
FASCIA PLANTAR 🤩 (la diva sincera al estilo Alba Carrillo):
—Lo diré claro: esas sandalias tuyas parecen servilletas con suela. ¡Un poco de por favor, dignidad y amortiguación, cariño! No se puede ir con eso por la vida, Margarita.
EL DEDO GORDO 🚀 (capataz de propulsión) levanta su manito para pedir su turno de palabra y la Cadera le da paso…
—Yo solo quiero decir que soy pequeñito, pero empujo el cuerpo hacia adelante y, si el tobillo está lesionado, entonces yo tengo que empujar por dos. ¡Y claro! Cuando yo me canso… se entera todo el pie.
RODILLA IZQUIERDA 🫤 (realista):
—Aviso que estoy absorbiendo más impacto de lo normal, así que mañana, cuando comience a crujir como esos suelos de madera que salen en las películas de terror, no os sorprendáis. Pero bueno… es lo que hay.
RODILLA DERECHA 🤔 (calculadora aritmética):
—Estoy haciendo ajustes para que no te caigas, Marga. Ángulos rarísimos, posturas de contorsionista. Todo para que no muerdas el suelo.
LUMBAR (el delegado sindical del dolor):
—Si siguen cojeando así… yo intervengo. Y cuando intervengo, les dejo en cama por huelga. Y no olvidéis que yo hago huelga de mínimo tres días.
TRANSVERSO ABDOMINAL ⚖️ (el táctico del tronco):
—Yo mantengo el centro del cuerpo. Ahora mismo siento que intento equilibrar un mueble cojo sobre una tabla temblorosa.
Marga, ¡actívame!, que estoy listo pa echarte una mano.
LOS ÁNIMOS ESTABAN ALGO CALDEADOS Y POR ESO LA CADERA TUVO QUE MODERAR.
Todos hablaban a la vez:
PERONEO CORTO:
—La culpa es del descuido.
FASCIA PLANTAR:
—La culpa es del calzado.
LUMBAR:
—La culpa es de caminar raro.
GEMELO INTERNO:
—La culpa es del ayuntamiento por poner esas alcantarillas tan peligrosas.
DEDO GORDO:
—Es que Marga tiene «un problema» con su enganche al móvil.

La Cadera levanta la voz y, con un pequeño macito de juez, da unos golpecitos para pedir silencio.

—¡Orden! (Golpe, golpe). ¡Ordeeen, por favor! (Y comienza su discurso):
El tobillo se lesionó. Sí, es un hecho, ya pasó.
Ahora enfoquémonos en soluciones y no en culpables… Ahora toca: descanso relativo, hielo si hace falta para aliviar el dolor, calzado adecuado y, cuando corresponda, ejercicios de movilidad, equilibrio y fortalecimiento.
(Y todos van calmándose).
—¿Correcto?
Todos asienten con ese gesto de equipo que ha visto demasiadas crisis en 43 años, aunque en los últimos años todo se ha tornado un poco más dramático.
MARGA DECIDE QUE VA A HACER LO QUE HA DICHO LA CADERA Y DISEÑA UN PLAN
MARGARITA:
—Vale, equipo. Vamos a hacerlo bien. Aquí os propongo mi plan:
• Lo primero es lo primero: basta de móviles mientras hacemos otras cosas. Soy consciente de que me lo estáis pidiendo hace mucho tiempo: dejar el enganche al móvil y estar atenta a lo que hago.
• Vamos a reposar inteligentemente: caminar suave, nada de saltos, cero carreras innecesarias.
• Voy a comenzar probando el frío y el calor de forma alternada, para ver cómo responde mi tobillo y si consigo aliviar las molestias.
• Movilidad suave diariamente, haciendo círculos con el pie, flexión y extensión.
• Iré haciendo carga progresiva. Y sí, prometo evitar los entusiasmos peligrosos, que me conozco.
• Haré ejercicio funcional para activar el core, trabajar los glúteos y estabilizar las rodillas y la cadera.
• Iré a ver a nuestra masajista para que nos ayude con los gemelos, sóleo, fascia, peroneos, tobillo… y un drenaje amable. En fin, un reseteo del cuerpo tras este trauma.
RESOLUCIÓN DESPUÉS DE ESCUCHAR A LA HUMANA:
TOBILLO IZQUIERDO:
—¡Con este plan, ya me siento mucho más optimista! Gracias, Marga.
TOBILLO DERECHO:
—Y yo aguanto, pero masajéame a mí también, ¿eh?
RODILLAS:
—Gracias por tenernos en cuenta.
CADERA:
—Esto ya suena a organización. (Le guiña el ojo a Marga). 😉
LUMBAR:
—Ya puedo relajarme. ¡Por fin!
El cuerpo entero hace un suspiro conjunto… pero esta vez no era de dolor, sino de alivio.
ESCENA FINAL
La humana sonríe.
No sabía que en su interior tenía un equipo tan complejo, dramático, eficiente y profundamente sincero.
Y en ese rincón silencioso del tobillo izquierdo, una voz suave murmura:
«Gracias por escucharnos».
